Dos miradas sobre la muchedumbre gris- por Juan Carlos Nogueira
José Ingenieros, en su ensayo El hombre mediocre (1913), describe psicológicamente a este hombre gris, opuesto al hombre idealista. Mientras que el idealista aspira, crea, innova y se rebela, el hombre mediocre se conforma, imita, repite y se somete. Para este hombre gris, la mediocridad no es un insulto, sino una condición de vida carente de aspiraciones superiores. La historia la hacen los idealistas, mientras que los mediocres grises constituyen la "muchedumbre gris" que llena el mundo sin transformarlo. Los "grises" se rigen por la conveniencia y el cálculo. Guían su vida por el interés personal y la utilidad inmediata. Evitan sacrificios por causas que no les reporten beneficios concretos. Carecen de rebeldía. Nunca cuestionan la autoridad ni la injusticia si éstas les garantizan tranquilidad. Prefieren obedecer y encajar antes que resistir. Viven atados a lo establecido. Prefieren la seguridad del conformismo y la rutina de lo conocido, antes que arriesgarse a...